Cuando a Jasmine Roberts, estudiante de 12 años de la Secundaria Benito de Tampa, Florida, le encomendaron realizar un proyecto para su materia de ciencias, ella no lo pensó demasiado: el hielo servido en los restaurantes. “mi hipótesis era que el hielo de los restaurantes de comida rápida estaba más contaminado por bacterias que el agua de los excusados de esos mismos restaurantes”.

Roberts comparó la cantidad de bacterias encontradas en el hielo de los restaurantes muestreados, y la cantidad de bacterias de los excusados de esos mismos restaurantes. Los resultados lo dejarán frío: ¡en la mayoría de los casos, el agua de los excusados salía menos contaminada!

La estudiante quedó sorprendida. “Pensé encontrar unas cuantas bacterias en el hielo, pero jamás me imaginé que serían tantas. Nunca creí que el agua del excusado estaría más limpia”.

El estudio: Roberts colectó muestras de 5 restaurantes de comida rápida cercanos a la Universidad del sur de Florida, tanto de hielo como de agua de excusados. Las muestras se depositaron en contenedores estériles. Estas se analizaron en un laboratorio del H. Lee Moffitt Cancer Center.

Los resultados: En cuatro de los cinco restaurantes, se demostró que el hielo proveniente de las máquinas de autoservicio estaba más contaminado que el agua de los excusados. Las bacterias detectadas incluyeron Coliformes fecales, las cuales solo pueden provenir de las heces de animales de sangre caliente.

¿Cómo se contaminó el hielo? Roberts sospecha que las máquinas de hielo no estaban adecuadamente sanitizadas, o el mal manejo de los empleados.

Geoff Luebkemann, cuya agencia estatal es responsable de regular a los hoteles y restaurantes de Florida, mencionó que “las máquinas de hielo son parte de las inspecciones sanitarias. Existen muchos factores que tienen que ser considerados, como por ejemplo que tan adecuadamente se tomaron y analizaron las muestras. Además comparar hielo y agua de excusado puede ser engañoso, ya que el nivel de contaminación bacteriana fue aceptable”.   Galina Tuninskaya, vicepresidente de Applied Consumer Services, un laboratorio privado que se encarga de muestrear agua de bebida, no está de acuerdo. “Ningún nivel de contaminación por Coliformes fecales es aceptable. Si estos son detectados, entonces estás en problemas”.

En caso de que se lo pregunte, Jasmine Roberts ganó el primer lugar el la feria de ciencias por su proyecto, obteniendo un premio de ochocientos dólares.