Entre otras cosas, 2006 fue el “año de los sustos” por E. coli, sea por la espinaca de California o la lechuga contaminada de una gran cadena de comida rápida. La bacteria Escherichia coli O157:H7 ha sido siempre uno de los grandes sospechosos detrás de las enfermedades transmitidas por alimentos (ETA), y aunque la mayoría de los afectados sobrevive, las infecciones causadas por E. coli no son ningún dia de campo. Con frecuencia causa diarreas sanguinolentas, y ocasionalmente falla renal. Estimaciones realizadas en 1999 indican que la E. coli es la causante de 73,000 casos de infección y 61 muertes en los Estados Unidos cada año.

Hasta 2006 las infecciones por E.coli eran frecuentemente asociadas con la ingestión de carne molida contaminada y pobremente cocida, pero la infección tambien puede ser transmitida por contacto directo entre personas, jugos o leche no pasteurizados, germen de habichuelas o vegetales frondosos y frescos como la lechuga y la espinaca.

Dado que la carne contaminada por E. coli puede tener una apariencia y olor perfectamente normales, es necesario su cocimiento adecuado el cual alcance una temperatura interna de por lo menos 71.5°C para asegurar la inocuidad. La carne cruda debe separarse siempre de los alimentos preparados, las manos, equipos y utensilios deben lavarse y desinfectarse después de haber entrado en contacto con la carne cruda, al igual que los termómetros después de cada medición de temperatura. Las frutas y los vegetales deben lavarse con un detergente suave y desinfectarse, sobre todo aquellos que serán consumidos crudos.

¿Qué pasa si la bacteria traspasa estas defensas? Los síntomas por infección de E.coli aparecen en los 2 y 8 dias después de la exposición al microorganismo. Los niños pequeños continúan eliminándolo por las heces fecales tras una semana o dos a su convalecencia. Los niños mayores y los adultos rara vez dejan de experimentar síntomas de su infección. Si se sospecha de una infección por E. coli, se deberá sembrar una muestra en agar Sorbitol-MacConkey (SMAC) para E. coli O157:H7.

Los alimentos nos mantienen fuertes y con energía para realizar nuestras actividades cotidianas, pero estos tambien pueden detenernos y hacernos improductivos. La mejor defensa contra las infecciones bacterianas es la implementación de medidas de seguridad alimentaria, incluyendo técnicas apropiadas en la preparación de los alimentos, la cuidadosa limpieza y desinfección de implementos tales como tablas de picar, cuchillos y todas aquellas superficies, que entren en contacto con los alimentos, además del constante lavado de las manos que los preparan.